Hecho un vistazo, está calmado, el miedo habla en los ojos de otros ¿estará en los mios?. La muerte puede sentirse y ante lo inevitable de su cercanía, la boca está tapada porque los muertos ya no dicen nada, al menos no con palabras, ni con sus ojos, están ya cerrados, ya no miran a nadie. Tampoco se mueven, no pueden dar el salto fuera de su caja a la que serán confinados. ¿Estaremos muertos ya?
Los muertos lo han perdido todo y al menos para los que quedamos vivos, pareciera que han ganado mucho, no sufren, no adolecen, ya no se preocupan, no tienen que olvidar ni mucho menos recordar, no aman, no pueden tocar. Si, lo han perdido todo pero ni siquiera lo han notado, solo nosotros, los que quedamos ¿lo habremos perdido todo? así, sin siquiera darnos cuenta, morimos día a día.
This is it?
Si me preguntas de la muerte.
Me preguntas de la muerte, de porqué tanta insistencia, de porqué aparece tanto en mis palabras, en mis pequeños intentos de escribirme. Hoy preguntó mi padre por ti, él recordó el movimiento de tus ojos, dice haberse fijado en cómo lo mirabas, con esa atención tuya y describió como tus ojos se movían mientras pensabas. Mi silencio que vino después fue evocador al termino. Me preguntas sobre la muerte, de porqué aparece tanto en mis escritos, las funestas ideas, la frialdad…alguna vez concluiste que era porque como lo decía en éste lugar algo así como “porque me di cuenta que voy a continuar el camino”, entonces la muerte no es más que un concepto que representa un cambio ¿cuál? aún no lo se.
Siempre hay cambios, como hace ya dos días, que mi cabello volvió a reducirse un poco. Mis pensamientos se han aclarado un poco más y ahora se que las cosas son como las defino….entender esto por poco me cuesta mi cordura y rocé la locura…me repetía quien era y solo así pude mantenerme coherente.
Si me preguntas sobre la muerte, te diré que esta en todos lados, que decidimos cuando morir y esto desde Adán, quién eligió la muerte como un camino para entender algo más que la simple inmortalidad. Decidimos el dolor, las lágrimas…todo. También podemos ser [víctimas] el resultado de la muerte del otro. Siempre hay una posibilidad extra.
Del México que muere.
La muerte se aparece en las esquinas, en los diarios, el la televisión, en el radio, en las pláticas cotidianas, en las avenidas, en el subterraneo tren, en los conciertos. No hay nada seguro, mi vecino puede ser un asesino o un secuestrador. El portero puede ser un espía, de aquellos que ubican a sus víctimas. La señora que vende quesadillas puede ser la última de una larga lista de espera, de esas que posiblemente tienen los secuestradores, los asesinos, entre ellos, los políticos.
Tener un teléfono móvil es un peligro, tener uno en casa es peor, no se sabe si será hoy o mañana el día en que recibiré la llamada de cobranza, ya sea de un banco o de un asesino, que pueden ser lo mismo. Los días se tornan negros, el futuro que si antes era desalentador, ahora es irreal, una masa indiferenciada de sueños, promesas rotas e incumplidas, abundancia que nunca llega, extraña paz que no me toca, extraña violencia que no me deja.
México muere, mi amigo puede morir, mi hermano, mi familia, mi novia, el extraño, el vecino, el cartero, el plomero, la señora de las quesadillas, la mamá de alguien, el hijo de alguien. Sería inútil conformarse con decir que algún día todos vamos a morir de algo, si claro, pero ahora es más cercano decir que la muerte se respira y se lee, no lo sé, no me inspira tanto hacer una línea que diga el miedo que se comienza a respirar, la incertidumbre que circula como el aire.
México muere, yo puedo morir mucho antes de tiempo.
Muerte inminente
…la fantasía nos aleja de nuestra inminente muerte, olvidamos que cada día damos un pequeño paso a njuestra muerte, la fantasía nos hace sentir y creer que podemos ser inmortales -y el alma es inmortal- pero nuestras ganas de no creer en lo que sigue de ésta vida nos paraliza y crear ese terror al saber y pensar no soy aquel con poderes especiales o con vida eterna, se que moriré…

